
Y así terminó el periplo de la campeona del mundo y de Europa por dos veces. En la fase de grupos, recordando los tiempos más oscurantistas de la triste historia del combinado nacional. Goleados 1-5 por Holanda en el primer encuentro y 2-0 frente a Chile en el segundo, el tercero ante Australia suponía la despedida oficial a Brasil 2014, que tan pocas alegrías les causó. Los australianos también habían quedado eliminados y sólo les quedaba la ilusión de marchar ganando (ellos también) a la Roja. Al mismo tiempo, Holanda y Chile competían sin cuartel por conseguir el primer puesto del grupo B en el Mundial para evitar muy probablemente a la difícil Brasil; ejemplo perfecto de que la vida continúa y el Mundial de Fútbol sigue siendo tan apasionante e incluso más que cuando comenzó. Y así les fue.
Los españoles cerraron un Mundial de doloroso recuerdo con un digno resultado contra una selección menor. Finalmente, Australia no fue el rival que podría haber sido para un equipo que nunca llegó a Brasil y el resultado simbolizó la superioridad de unos sobre otros: 3-0, despedida y comitiva exprés al aeropuerto, para comenzar unas vacaciones amargadas ya por esta experiencia. Y a la tristeza por la vergonzosa disputa del equipo para revalidar el título de campeón se sumaron las muchas (y dadas por seguras) despedidas de jugadores míticos de este mismo equipo, uno de leyenda. Así, se dijo adiós a Villa, Xabi Alonso, probablemente Torres, Xavi y Casillas también (los dos capitanes ni siquiera disputaron minutos frente a los aussies), y quién sabe quién más se unirá para escapar a este naufragio. Y como tal, las cosas no pintaron bonitas al comienzo, con Australia que parecía Brasil y España de luto, en vista de las equipaciones. La Roja inició el partido herida, dubitativa y sin atreverse a comenzar una aventura que desembocara en tragedia, por lo que la amargura impregnó su juego mientras la grada mofaba la escena. El público brasileiro nunca apoyó a su rival en potencia como hiciera el sudafricano.
El Guaje, máximo goleador en nuestra historia, no podía marcharse sin su cita con el tanto y llegó, de qué manera, recordando lo que fue este equipo antaño: en el 36', pase del desaprovechado Juanfran desde la banda derecha y taconazo para enmarcar, el hombre que nunca fue tan feliz como cuando vistió la elástica nacional. Su gol número 59' que no celebró sino besándose el escudo al que tanto dio y que tanto le dio, emocionó a la grada, se emocionó y cuando fue cambiado más adelante por Mata no pudo sino venirse abajo, necesitado del apoyo de sus compañeros. Decía adiós a los buenos tiempos, sabedor de que ahora solo le queda la decadencia. Incluso el público paró en sus burlas, compungido.
Pero la selección comenzó a generar peligro y los australianos, con poco arsenal contaban para frenarlos, no consiguió presentar batalla. España continuó con rabia, por todo y por todos y llegaron más goles en una festividad de los suplentes, donde Reina, Koke, Torres o el mismo Villa que no contó con minutos en los encuentros anteriores, jugaron por delante de los supuestos titulares. El segundo gol llegó con Torres (minuto 69) con gran pase de Iniesta, y el tercero en el 82' de mano de Mata, con Cesc de asistente. El de Arenys entró de suplente por Cazorla, única manera que escogió Del Bosque para castigarle por la bronca anterior entre ellos. Australia no era rival contra aquellos toros toreados. Escaso premio para lo que estamos acostumbrados, pero consolatorio al menos para una selección que inicia ahora una incierta etapa. Justo pago por no tener ni una sola decisión acertada en toda la Copa Mundial.
En otro orden de cosas, Holanda se impuso limpiamente sobre Chile por 2-0 para pasar como primera de grupo. Los de Sampaoli habrán de vérselas con Brasil y su permanencia en el Mundial peligra. Los de van Gaal ganan su tercer partido de tres y confirman su papel como serias candidatas a conseguir el trofeo por primera vez en la historia. Con Robben en su actual estado de forma cualquiera puede permitirse soñar con ello. Aunque los chilenos comenzaron más fuertes, sus ocasiones de gol se quedaron limitadas. Los oranje jugaron como contra España, pacientes, sabiendo esperar el momento oportuno y, al final, recibiendo su premio por ello. Llegarán lejos, parece y quizás en 2014 se salde la deuda que tiene el deporte rey con el país que más haya aportado a su evolución. Sin Sneijder ni van Persie, pero con Alexis inmovilizado por el buen trabajo defensivo holandés, Chile quedaba atada de pies y manos, más sin Vidal y con Robben en el terreno de juego, puro desequilibrio. La sola presencia del ex-madridista ya causaba pavor para los chilenos y buena parte de la culpa de los goles procede de él. Su equipo fue netamente superior en la segunda parte y entonces llegaron los goles. En el 78' (Fer de cabezazo a pase de Janmaat) y 90' (Depay, gracias a una contra de libro del jugador del Bayer), sin que Chile lograra revertir la situación ni evitar a los organizadores del Mundial.
Holanda pasa finalmente como primera de grupo, los chilenos como segundos, y España y Australia marchan ya a sus tierras a descansar. Quién lo hubiera dicho, nadie. Al menos podía contarse, como hemos procurado hacer desde aquí.

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