
Anoche la selección española de fútbol quedó eliminada del Mundial de Brasil tras dos derrotas consecutivas ante Holanda y Chile. En total, 7 goles en contra y uno a favor (por penalti) en los 180 minutos. La campeona del mundo y de Europa, una de las más firmes candidatas, eliminada a las primeras de cambio. Toda un país en estado de shock ha dejado y muchas dudas por expresar en el tintero, la principal: ¿ha terminado ya? ¿Nuestro ciclo triunfal se acabó y vuelven los tiempos de no pasar de cuartos? En Respiras no podemos predecir el futuro y por el momento no toca hacerlo, sino diagnosticar un naufragio nacional. Muchas son las razones por las que la Roja ha caído en Brasil y limitarse a numerarlas como vamos a hacer ahora no es justo por lo que han aportado no solo a sus fervorosos compatriotas (algunos menos fervorosos o menos compatriotas), también al fútbol en general. De esta debacle se escribirán ríos de tinta, aquí circula nuestro primer hilillo:
1. El agotamiento de madridistas y colchoneros. Es una realidad: Atlético de Madrid y Real Madrid han llegado muy lejos esta temporada y se han visto recompensados por ello. Pero levantar una Liga o una Copa de Europa no sale gratis, y Simeone y Ancelotti se han visto obligados a exprimir a los suyos al máximo para conseguirlas. Por ello los Casillas, Ramos, Xabi Alonso, Costa y demás (Koke apenas ha disputado minutos y Juanfran ni eso) no demostraron su mejor nivel en estos dos encuentros. El capitán pagó especialmente el hecho de haber jugado tan pocos minutos esta temporada, apenas Copa y Champions, una situación que no ha ayudado en absoluto.
2. El fin de ciclo culé. No hace falta ser socio del FC Barcelona para darse cuenta de que el triunfo de la Roja ha ido parejo al del Barça al basarse en los mismos jugadores (Xavi, Iniesta, Busquets, Piqué) y si cae uno... cae otro. Los blaugranas llevan dos temporadas cansados, agotados, sin ideas ni motivación, ni vistiendo una camiseta ni la otra, lo que nos conduce a...
3. La fallida renovación en el vestuario. El ascenso imparable del Atlético de Madrid en la liga doméstica no podía pasar desapercibido y así no ha sido. Ante este equipo emergente, Del Bosque ha dado cabida a los Koke, Juanfran y Costa que han conquistado sus respectivas posiciones por méritos propios. Sin embargo, no ha sabido hacerse con propiedad. Uno no ha jugado, otro muy poco y el último ha supuesto una gran decepción. De haber gestionado la plantilla de otra manera quizás no hubiéramos vuelto a casa tan pronto, pero no se ha hecho y hemos tenido que ser testigos de...
4. El paso del tiempo. 6 años han pasado desde la Eurocopa 2008 que inició la senda de este equipo. 6 años para Iniesta, Casillas, Cesc, Xavi, Villa y para Torres casi parecen tres lustros. 6 años de gran exigencia, con estos futbolistas en equipos de primer nivel que no han contado con un minuto de descanso. La vida del deportista de élite no es envidiable, precisamente y a la larga las piernas comienzan a fallar, las lesiones a no desaparecer... en algún momento debía llegar el bajón físico de este equipazo, y ha sido ahora, acompañado de...
5. La falta de concentración. Y es que este Mundial nuestros jugadores no han brillado como otras veces porque no estaban tan concentrados como anteriormente. Quizás la exigencia en sus equipos (además de los españoles, Chelsea, Manchester United o Bayern), que les ha llevado a extender la temporada hasta hace escasas semanas, les ha afectado. Quizás la metodología de los entrenamientos no favoreciera que esto cambiara, que se refrescaran los cuerpos y mentes de los deportistas. En este caso la culpa habría de achacarse al equipo de Del Bosque y este aceptarlo porque trajo como consecuencia que los jugadores no corrieran, que aquello parecía el Barça jugando una final.
6. Diego Costa, el fracaso de la gran esperanza. Hace poco menos de un año la noticia del "fichaje" de Diego Costa por la selección española al no haberle convocado nunca la brasileña, y ya no lo podrán hacer. La incorporación de un delantero contrastado tras las decadencias personales de Torres y Villa, y el ostracismo al que el marqués ha sometido a Llorente pese a suponer una gran ayuda para que la Juventus se imponga en el Calcio con 102 puntos suponía un alivio para la afición de este equipo. Costa aportaría músculo, garra, dedicación y goles, en vista de su excepcional temporada a las órdenes de Simeone. Sin embargo, la realidad ha sido muy otra; todo el público se mantuvo expectante en sus partidos con la Roja, pero su papel ha sido decididamente discreto, decididamente decepcionante. No ha sabido integrarse o ser integrado en el dibujo del seleccionador. Sus compañeros, entusiasmados por su adquisición, aprovecharon mucho de él y los pases en largo al 19 se convirtieron en una constante que no resultaron para nada bien en el partido frente a Holanda. Costa en todo momento ha estado desaparecido, demasiado desconectado con respecto al resto de su equipo, demasiado arriba... se confió mucho en él cuando se demostró que no convino, y la primera consecuencia fue...
7. La desaparición del juego por la banda. Y es que al contar con un 9 de referencia los balones al centro se sucedieron una y otra vez (sin éxito), en vez de confiar en el juego por la banda por donde Alba, Pedro y (el ausente) Navas tanto daño han hecho a las defensas rivales. Armados con su velocidad y los pases de Silva, Mata o Iniesta, eran imparables. Nada de esto vimos en Brasil y caímos; poderosa razón de nuestra fracaso. Si ha conseguido convencer a españoles y Mourinho por igual en el diagnóstico, por algo será.
Y en fin, muchas más razones podríamos añadir sobre el fracaso de la selección española de fútbol, pero entonces la noche se alargaría demasiado para quienes esto escriben. Además, muchas razones se hallan dentro de algunas de las aquí expuestas. Algunos estarán de acuerdo, otros no, pero desde aquí así lo consideramos. El debate queda servido.
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